Metodología

Un objetivo,un plan

Las sesiones de coaching son una conversación totalmente privada y confidencial entre el coach y su cliente, guiada por preguntas poderosas que el coach ofrece a su cliente para reflexionar, visitar espacios que hasta ahora el cliente no ha inspeccionado, aprender algo nuevo de sí mismo y, tomar consciencia, como un despertar. Consiste esencialmente en emplear el diálogo para llegar al conocimiento, se orienta hacia el futuro y conduce a la acción.

Las preguntas del coach cuestionan con fuerza e incluso pueden llegar a generar incomodidad en el cliente, con el objetivo de que el cliente se encuentre cada vez más cerca de lograr su objetivo.

El cliente/a se llevará lo mismo que esté dispuesto a dar. Por ello es que los procesos de coaching de éxito suceden en personas comprometidas consigo mismas, que ponen el 100%.

Como coach me ocupo, especialmente, de generar un entorno de seguridad, de confianza, de escucha activa y empatía sin dar lugar al juicio ni a la interpretación, para que mi cliente/a pueda mostrarse sin miedo y sin máscaras, y pueda dar ese 100% con resultados extraordinarios.

Sin un objetivo no es posible iniciar un proceso de coaching, pues el coaching se centra en las posibilidades del futuro y no en los “errores” del pasado. Por lo que transformar “problemas” en retos (objetivo) es uno de los cometidos del coaching, dándole un sentido positivo que permita aprender y crecer y, en consecuencia, avanzar.

Los objetivos en coaching son SMART (Específico, Medible, Alcanzable, Realista y en un tiempo definido) porqué se esperan resultados. Por ello, se define con el cliente tanto el objetivo como su plan de acción, diseñado para alcanzar su objetivo.

1. Exploración

2. Definición del Objetivo

3. Fase de aprendizajes

4. Identificación de oportunidades

5. Plan de Acción

6. Medición del progreso